La pista de baile no te juzga, no cuestiona tu forma de ser o actuar. No le importa tus manías tus defectos ni tus virtudes.
No le importa tu aspecto físico ni tu personalidad. No le importa el trabajo que tienes, tus estudios, donde vives, tu edad, tu raza,
tu religión, tus ideas políticas o tu orientación sexual.

A la pista de baile lo único que le importa es que te sientas libre para bailar.

Así que …

¡¡ SÉ LIBRE, Y BAILA !!

pepsi MAX zero